Mujeres en plataformas digitales: un nuevo horizonte en Jalisco
En Jalisco, las plataformas digitales están redefiniendo el camino laboral de las mujeres, abriendo espacios para su empoderamiento y autonomía económica.
Foto: Marat Mazitov
Aquí en Jalisco y en varias regiones de México, las plataformas digitales de movilidad y delivery están marcando un antes y un después no solo en el consumo, sino en la participación económica de las mujeres. Lo que parecía ser una simple herramienta para facilitar nuestras vidas, ahora se perfila como un motor de inclusión laboral.
Protagonistas del cambio
Las mujeres se han convertido en protagonistas activas en el ecosistema digital. Junto a su papel central en la gestión del hogar, han encontrado en estas plataformas una forma de fortalecer su independencia económica. Lo vemos en los cientos de emprendimientos liderados por mujeres que florecen bajo el ala digital, desde restaurantes hasta tiendas en línea.
Sin embargo, el camino sigue siendo desafiante. Aunque el número de mujeres involucradas en el reparto ha crecido, la mayoría de los repartidores aún son hombres. Las experiencias compartidas por ellas destacan la constancia y responsabilidad como virtudes clave, que algunas plataformas ya comienzan a valorar.
Avances entre obstáculos
Estas plataformas también presentan oportunidades reales para mujeres que han encontrado en ellas una forma de equilibrar su vida personal y profesional. Por ejemplo, muchas madres solteras han logrado sortear la rigidez de los empleos tradicionales al flexibilizar sus horarios.
El acoso, sin embargo, sigue siendo una realidad acuciante. Muchas mujeres que trabajan tanto en entrega como en conducción denuncian la falta de canales efectivos para gestionar sus quejas, un problema que parece anclarse en la maraña burocrática. Es evidente que se requiere un esfuerzo conjunto para mejorar la seguridad de las trabajadoras en estas plataformas.
Aspiraciones de igualdad
La promesa de integrar a más mujeres en la fuerza laboral digital es clara. Lugares como Guadalajara, con su pujante crecimiento tecnológico, se perfilan como cuna para estas nuevas oportunidades. Según datos del INEGI, la mejora en seguridad y políticas inclusivas podría ser el detonante que necesitamos para este cambio.
A pesar de los desafíos que persisten, el horizonte es alentador. Las plataformas digitales no son solo un paso adelante en términos laborales, sino que nos ofrecen una herramienta para gestionar nuestro tiempo de manera más eficiente y equitativa. Si bien no resolverán de un golpe la desigualdad histórica, son una vía para que las mujeres participen más activamente en la economía de Jalisco.